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Zona de confort

Zona de confort

Zona de confort

La zona de confort pertenece al ámbito mental, pero afecta a todos los ámbitos.

¿Qué es la zona de confort?

Calentita y segura, así podríamos definir la zona de confort.  Es el lugar preferido por nuestro cerebro reptiliano. Básico para la supervivencia. Y  si estás cómodo ¿ porqué te vas a mover?

¿Estás seguro de que estás cómodo ? O te has hecho uno con la incomodidad.

Imagina, vas a un restaurante, la comida es estupenda, el sitio precioso, y la compañía inigualable. Pero la silla, la silla es dura. Al principio, te moviste un par de veces para buscar la postura más cómoda. Y allí te has quedado, todo con tal de no romper la magia de la reunión.

Es decir, aceptas cosas que no son confortables con tal de no tener que realizar el esfuerzo que supone cambiarlas. Eso es la zona de confort.

La llaman zona de confort porque se visualiza como un círculo alrededor de ti.  Dentro del círculo encuentras:

  • tu casa, la casa de tus padres, y/o la de tus hijos,
  • tus mejores amigos, el cine y los bares de siempre;
  • las tiendas donde compras,
  •  el trabajo;
  •  Y las vacaciones que me las organice una agencia, con eso de ir sobre seguro.

 Los inicios de la zona de confort

Esta escena la habéis visto en los parques: una mama sentada en el parque y el peque  acercándose a ella, y marchándose.  Se separa un par de pasos de su madre, y allí se queda. Bamboleante. Mirando a su madre, y al otro lado… algunos dan un paso más.  Otros no. Cuando se da ese paso más, una mirada de felicidad atraviesa su cara, para de repente, girarse y volver corriendo hasta donde está su madre.

Esto se repite día a día, y cada vez llega más lejos. Hasta que un día, quiere cruzar la calle, y le decimos no.  Y cada vez que va a cruzar,  seguimos diciendo no.

De esta forma se crean las zonas de confort.

Y ese mecanismo de creación esta ahí y se mantiene. Poco a poco, las zonas de confort se vuelven algo básico en tu vida. Y según,  vamos creciendo vamos aceptando movernos entre nuestra zonas de confort y la zonas de confort de los demás.

Por ejemplo, a un compañero de la oficina no le gusta la comida china, por la razón que sea. Tu aceptas esa zonas de confort cuando estáis juntos. A pesar de que  te encante.

Pero ¿Qué tienen de malo las zonas de confort?

Estas seguro y confortable. Y eso, ¿que tiene de malo?  Pues así a priori, nada.  Pero, vivimos en un mundo cambiante, donde no se puede dar nada por supuesto. Y en el que, sí estás anclado a cal y canto en una zona de confort, te puedes perder oportunidades, precisamente por no ser capaz de adaptarte. Y eso es lo que buscamos, incrementar nuestra capacidad de adaptación. Estar fuertes, física, emocional y mentalmente preparados, para los retos del mañana.

Y no es solo que las pierdas. Sino que no las creas.

Como reconozco mi zona de confort.

Y ahora una cosa más. ¿Por qué no pediste que te cambiaran la silla? En el restaurante, al principio del articulo. Seguro que a la salida de te quejaste: ¡Uff he disfrutado un montón, pero la silla…!

¿Te daba vergüenza, montar el tinglado de silla para arriba, silla para abajo en el restaurante?

¿Te preocupa lo que la gente piense?

La queja, de la que tanto hablamos en el artículo anterior,  es un indicativo de dónde esta colocada tu zona de confort. Así que, puedes usarla para replantearte la situaciones.

Algunas zonas de confort por ámbitos

Como ya sabes, en www.nexoconexionconlavida.es trabajamos por ámbitos. Y aunque ahora solo quiero que entendáis el concepto de zona de confort, y veáis que existe para cada ámbito. Más adelante hablare de cada uno de los ámbitos en profundidad.

La zona de confort y el ámbito físico.

El ejercicio,  incrementa nuestra capacidad energética.

 Imagínate que te planteas hacer el camino de Santiago con tus amigos. Una vez planteado, lo primero que te dices a ti mismo es : tendré que entrenar. E igual para cualquier otro tipo de reto: un maratón, x kilómetros en bicicleta.

El día a día va matando nuestra capacidad física: mucho tiempo en sofás, coches, y sillas de oficinas. Pero nuestro cuerpo no esta hecho para eso. Esta hecho para moverse. A más tiempo sentando, menos masa muscular. Y si bien es cierto que la parte inferior del tronco tiene más fuerza, la parte del tronco superior no.

La zona de confort y el ámbito emocional.

Bosque, playa o montaña, río… pasear o hacer deporte rodeados de naturaleza tiene beneficios adicionales para nuestro cuerpo. Incluso en un parque

El beneficio es que la naturaleza aunque no seas consciente, recarga a y limpia nuestro sistema energético.  Cuanto más natural es la zona, mejor es al aire que respiramos, menos  ruidos encontramos. La luz tiene efectos en nuestro estado anímico.

Pero, no te estoy contando nada nuevo.  Estoy segura de que esto lo has sentido alguna vez saliendo de casa a primera hora de la mañana.  Aunque fueras al trabajo.

La zona de confort y el ámbito mental.

Aprender, es una actividad curiosa. Curiosa, porque por un lado gasta energía mental, es decir, nos cuesta un esfuerzo. Pero por otro lado, incrementa, la zona de confort. Nos dota de nuevas habilidades que pueden ayudarnos a conseguir nuestro objetivo más ambicioso.

La zona de confort y el ámbito espiritual.

Este es para mí, uno de  los ámbitos más importantes. Si no sabes a donde quieres ir, y no tienes objetivos a corto, medio y largo plazo. Eso implica que otras personas están organizando vuestra agenda.

Hábitos para expandir la zona de confort

 Buenas rutinas para implementar en tu semana son:

  • Ámbito físico: programa dos hora de cardiovascular y dos horas de fuerza a la semana. Mínimo.  ¡Ahh! Y busca una motivación para ello. La mía: hacer cosas con mi hijo.
  • Ámbito emocional:  Una mañana al aire libre. Ya sea en la montaña, el campo o el mar.
  • Ámbito mental: Aprende algo. Puede ser para mejorar en tu trabajo. Sobre el destino de tus próximas vacaciones. Sobre un pintor al que admiras. Una receta distinta.
  • Para el ámbito espiritual puedes plantearte la siguiente pregunta:  ¿Qué quieres ser de mayor?. Si. ¿Que quieres ser de mayor?.  Aunque tengas cuarenta años. Cualquier momento es bueno para plantearte que quieres ser de mayor.

 La zona de confort y los retos

Una de las mejoras formas para ir saliendo de la zona de confort es ir probando distintos tipos de retos, pequeños o grandes.

Pero eso, en el siguiente artículo. 😉 La zona de confort y los retos

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